26 nov 2013

Informate

Son aquellos alimentos a los que se les han insertado genes exógenos (de otras plantas o animales) en sus códigos genéticos.
La ingeniería genética se puede hacer con plantas, animales o microorganismos. Históricamente, los granjeros producían cultivos y criaban animales para obtener especies con características deseables durante miles de años. Por ejemplo, ellos criaban perros desde poodles hasta gran danés y rosas desde las miniaturas con olor dulce hasta las rosas rojas sin olor y perecederas de hoy en día.
La cría selectiva con el tiempo creó estas amplias variaciones, pero el proceso dependía de la naturaleza para producir el gen deseado. Los humanos entonces optaron por aparear los animales o plantas individuales que portaban ese gen particular, con el fin de hacer que las características deseadas fueran más comunes o más pronunciadas.
La ingeniería genética le permite a los científicos acelerar este proceso pasando los genes deseados de una planta a otra o incluso de un animal a una planta y viceversa.

Funciones

Los posibles beneficios de los alimentos transgénicos son:
  • Alimentos más nutritivos
  • Alimentos más apetitosos
  • Plantas resistentes a la sequía y a las enfermedades, que requieren menos recursos ambientales (agua, fertilizante, etc.)
  • Disminución en el uso de pesticidas
  • Aumento en el suministro de alimentos a un costo reducido y con una mayor durabilidad antes de la venta
  • Crecimiento más rápido en plantas y animales
  • Alimentos con características más apetecibles, como las papas (patatas) que absorben menos grasa al freírlas
  • Alimentos medicinales que se podrían utilizar como vacunas u otros medicamentos
Los riesgos potenciales son, entre otros:
  • Plantas y animales modificados que pueden tener cambios genéticos inesperados y dañinos
  • Organismos modificados que se pueden cruzar con organismos naturales y los pueden superar, llevando a la extinción del organismo original u otros efectos ambientales impredecibles
  • Plantas que pueden ser menos resistentes a algunas plagas y más susceptibles a otras

Fuentes alimenticias

A través de la biotecnología, se han alterado genéticamente los tomates, las patatas (papas), la ahuyama o calabaza, el maíz y la soya (soja). Muchos más alimentos tienen ingredientes procesados con bioingeniería y se están desarrollando otros más. Para obtener mayor información, verifique en la página en Internet de la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (Food and Drug Administration, FDA).

Efectos secundarios

La Administración de Drogas y Alimentos (FDA ) de los Estados Unidos regula la producción y etiquetado de alimentos transgénicos. Algunas personas han planteado inquietudes con respecto a que los genes de un alimento que se insertan en otro pueden causar una reacción alérgica. Por ejemplo, si los genes del cacahuete están en los tomates, ¿podría suceder que alguien con una alergia a los cacahuetes, pueda reaccionar negativamente a los tomates?
En enero de 2001, el Centro para la Nutrición Aplicada y la Seguridad en los Alimentos de la FDA (FDA´sCenter for Food Safety and Applied Nutrition ) propuso que quienes desarrollen alimentos procesados genéticamente envíen información científica y de seguridad a la FDA al menos 120 días antes de que el producto salga al mercado. Mayores detalles sobre estos alimentos se pueden encontrar en la página en Internet de la FDA.

Recomendaciones

Los alimentos transgénicos generalmente se consideran seguros; sin embargo, no ha habido pruebas adecuadas para garantizar la total seguridad. No existen informes de enfermedades o lesiones debido a estos alimentos. Cada alimento transgénico nuevo tendrá que evaluarse de manera individual.

Nombres alternativos

Alimentos producidos con bioingeniería (alimentos genotecnológicos)

TransMéxico

Un 96.5% de los consumidores mexicanos ignora qué son
los transgénicos o no sabe si los está comiendo y en qué
alimentos, en tanto que un 98 % de los mexicanos opina que
las empresas deben informar en sus etiquetas si sus productos
contienen transgénicos.
México importa de Estados Unidos más de 6 millones de
toneladas de maíz cada año, de las que 45 por ciento son de
maíz transgénico.

En nuestro país está prohibido sembrar maíz transgénico
porque somos el centro de origen del maíz y es necesario
proteger nuestras variedades de maíces mexicanos de la
contaminación transgénica que puede producirse si el polen
del maíz transgénico se cruza con el de nuestras variedades
nativas e híbridas.
Sin embargo, se han otorgado permisos para siembra “no
comercial” de soya y algodón transgénicos.
La autoridad sanitaria permite la comercialización para
consumo humano de 31 transgénicos de soya, canola, maíz,
algodón, papa, jitomate y alfalfa. Estos ingredientes entran en
nuestras dietas sin control alguno y sin nuestro consentimiento
expreso

Sabes si es 100% organico

Para saber qué puede haber en tu comida, es preciso leer las etiquetas de los alimentos industrializados. Si los productos contienen alguno de los siguientes ingredientes, es altamente probable que contengan transgénicos:
Soya: en forma de harina, proteína, aceites y grasas (a menudo se "esconden" detrás del concepto de aceites o grasas vegetales), emulgentes (lecitina-E322), mono y diglicéridos de ácidos grasos (E471) y ácidos grasos. La mayor parte de la soya que se encuentra en el mercado (excepto la certificada como orgánica) es transgénica.
Maíz: en forma de harina, almidón, aceite, sémola, glucosa, jarabe de glucosa, fructosa, dextrosa, maltodextrina, isomaltosa, sorbitol (E420), caramelo (E150). Estos insumos están hechos con variedades de maíz amarillo, procedentes de EUA, donde los cultivos de maíz son transgénicos o se han contaminado con transgenes.
Algodón: en forma de aceite proveniente de semillas.
Canola: en forma de aceite.
Estos ingredientes o sus derivados son usados en dos de cada tres productos a la venta en los supermercados, tales como panes, alimentos infantiles, cervezas, dulces, caramelos, chicles, refrescos, embutidos, botanas, bebidas, leche en polvo, chocolate en polvo, confitería, margarinas, alimentos preparados, jugos, mermeladas y alimentos para animales, entre muchos otros.
Es importante aclarar que no todos los productos que usan estos ingredientes son transgénicos, por lo que es importante distinguir entre las compañías que tienen una política clara para NO usar estos ingredientes transgénicos y las compañías que no están dispuestas a brindar información sobre su uso o comprometerse a NO usarlos; para lo cual la Guía de transgénicos y consumo responsable de Greenpeace es una útil herramienta.

Evita estos produtos

Presumiblemente Transgénicos
Aceite 1-2-3 (La Corona)
Aurrera (Wall Mart)
British Food (ABF)
Capullo (Associated
Cora (La Corona)
La Gloria (Herdez)
La Patrona
Maravilla
Mazola (ABF)
Nutrioli
Pam (ConAgra Foods)
Primor
Soraya
Wesson (ConAgra Foods)
Enfapro (Mead Johnson)
Kindercal (Mead Johnson)
Miel Karo (ABF)
Nan (Nestlé)
Coca Cola (Coca Cola)
Delaware Punch (Coca Cola)
Fanta (Coca Cola)
Florida 7 (Coca Cola)
Fresca (Coca Cola)
Gatorade (Pepsico)
Jarritos (Coca Cola)
Jugos Del Valle
Jumex (excepto la línea Mi primer Jugo)
Kas (Pepsico)
Manzana Lift (Coca Cola)
Manzanita Sol(Pepsico)
Mirinda (Pepsico)
Nestea (Coca Cola)
Pepsi Cola
Powerade (Coca Cola)
Senzao (Coca Cola)
Seven Up (Pepsico)
Sidral Mundet (Coca Cola)
Sprite (Coca Cola)
Tropicana (Pepsico)
Valle Frut (Coca Cola)

Alimentos Transgenicos


Los alimentos transgénicos son aquellos que fueron producidos a partir de un organismo modificado genéticamente mediante ingeniería genética. Dicho de otra forma, es aquel alimento obtenido de un organismo al cual le han incorporado genes de otro para producir las características deseadas. En la actualidad tienen mayor presencia de alimentos procedentes de plantas transgénicas como el maíz, lacebada o la soja.